Friday, October 14, 2011

Vietnam - Hue


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Vietnam – Hue

La carretera entre Hoi An y Hue te lleva a través de espectaculares montañas y a lo largo de kilómetros de campos de arroz, que en esta época del año están llenos de agua. Como de costumbre, me quedé dormida la mayor parte del viaje, pero me despertaba por momentos para echar un vistazo a la espectacular vista.



Cuando llegamos a Hue por la noche, nos acomodamos en nuestro hotel y fuimos a caminar para buscar el Stop & Go Café, que nos recomendaron nuestros amigos franceses Sabrina y Ludovic, a quienes conocimos en Chile hace varios meses. Ellos quedaron muy felices con el tour en moto que habían hecho con Stop & Go Café. La cena no estaba como para tirar cohetes, pero nos vimos los tours que ofrecen y decidimos volver al día siguiente para confirmar.

A la mañana siguiente, Christiane y Chris no se sentían bien por lo que Juan Pablo y yo nos fuimos por nuestra cuenta después del desayuno. Nos detuvimos en el muelle de preguntar acerca de los viajes en barco por el río, pero consideramos que sería mejor esperar hasta mañana para ver si Christiane y Chris les interesaba unirse a nosotros. Continuamos al Stop & Go Café para contratar el tour en moto y comprar unos bocadillos para llevar con nosotros.

Nuestro guía nos llevó primero a los alrededores de Hue, a través de los campos de arroz, hasta un pequeño pueblo donde hay un viejo puente cubierto, el Puente Thanh Toan, a menudo denominado simplemente como el puente japonés. Fue construido en los 1700s con fondos de una mujer de la localidad para mejorar el transporte y la comunicación en el pueblo construido junto al canal. En la actualidad existe un altar en el puente en su memoria. Nos bajamos de la moto y caminamos para tomar algunas fotos.




Sentadas en el puente había algunas viejecillas en sus tradicionales pijamas de seda con sombreros de paja puntiagudos.





Nos subimos a la moto y seguimos a nuestra guía a la tumba del emperador Tu Duc, quien disfruto el reinado más largo de cualquier otro monarca durante la dinastía Nguyen de 1848 hasta 1883. En realidad, es todo un complejo con una casa de verano, un estanque y varias tumbas de algunas de las esposas del emperador, así como un mausoleo para él. Nuestro guía nos explicó que nadie sabe en qué parte del terreno fue enterrado el emperador en realidad. Su cuerpo fue escondido con tesoros y los presos que cavaron el túnel fueron asesinados. A pesar del trágico final de aquellos que ayudaron a construir el lugar, es un lugar muy hermoso y tranquilo.

















De la tumba de Tu Duc, nuestro guía nos llevó a la cima de la colina de Vong Canh donde había una hermosa vista del río Perfume. También fue la ubicación de un puesto del ejército durante la guerra de Estados Unidos.



Justo abajo de la colina, hicimos una breve parada para ver a algunas mujeres haciendo incienso y sombreros de paja.




A continuación en nuestro recorrido en moto, fuimos a la Pagoda de Thien Mu que esta a la orilla del río Perfume. Tiene siete pisos y es la pagoda más alta de Vietnam. La Pagoda de Thien Mu fue el símbolo no oficial cuando Hue fue la capital imperial.





Cruzamos el río y nos dirigimos hacia la Ciudadela y la Ciudad Prohibida, esta última modelada copiando la Ciudad Prohibida de Pekín. Aunque ahora la mayoría esta en escombros, debido a los bombardeos de la guerra de Estados Unidos, desde que fue nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se ha estado reconstruyendo lentamente. La Ciudad Prohibida fue la residencia real del Imperio y contaba con una serie de palacios, puertas y patios.













Nos encontramos a Christiane y Chris. Ellos se sentían mejor y decidieron aventurarse a turistear un poco. Estaban terminando su visita, así que decidimos reunirnos más tarde para cenar.

Habíamos leído muy buenas críticas del Café de Nina en Tripadvisor. Es un pequeño restaurante familiar en una calle lateral que se ha vuelto muy popular. Tan popular, que cuando llegamos todas las mesas estaban ocupadas. Nina pregunto a algunas personas si les importaba compartir una mesa para poder darnos una mesa, pero que debimos haber entendido la señal que estaban muy ocupados, porque tuvimos que esperar, literalmente, dos horas por la comida. Llegó el punto en que estábamos todos muy molestos y queríamos irnos, pero nos moríamos de hambre. Después de algunos ruidos de nuestro estómago y algunos gestos, los platos empezaron a salir uno por uno. Yo prácticamente había terminado con mi plato cuando llego el de Juan Pablo. No hace falta decir, que el Café de Nina no estuvo a la altura de nuestras expectativas.

Al día siguiente, dimos un paseo en barco con Christiane y Chris. Tuvimos un comienzo poco lento, y en el lugar donde Chris y yo fuimos a comprar bocadillos tardaron una eternidad, así que solo tuvimos tiempo de visitar un templo y una pagoda a lo largo del río. El viaje en barco era justo lo que necesitábamos todos, un tiempo para relajarnos.














A nuestro regreso, comimos algo y fuimos rápidamente a una panadería francesa, que Sabrina nos había recomendado, y compramos unos pastelitos para el viaje nocturno en autobús a Hanoi.


Vietnam – Hue

The road between Hoi An and Hue takes you through some dramatic mountains and along miles of rice fields, which at this time of the year are filled with water.  As usual, I fell asleep for most of the journey but woke up for a glimpse of the striking view.



Upon arrival in Hue, in the evening, we settled into our hotel and went for a walk to find the Stop & Go Café, recommended to us by our French friends Sabrina and Ludovic, whom we’d met in Chile several months ago.  They raved about their motorbike tour that they had booked at the Stop & Go Café.  Dinner wasn’t much to rave about but we checked out the tours they offered and decided we’d return the following day to confirm.

The next morning, Christiane and Chris weren’t feeling well so Juan Pablo and I headed out on our own after breakfast.  We stopped by the pier to ask about boat trips down the river but felt it would be better to wait until tomorrow to see if Christiane and Chris might be up to join us.  We continued on to the Stop & Go Café to book a motorbike tour and order some sandwiches to take with us. 

Our guide led us first into the countryside around Hue, through the rice fields, to a small village where there is an old covered bridge, the Thanh Toan Bridge, often referred to as just the Japanese Bridge.  It was constructed in the 1700s with funds from a local woman to improve transportation and communication in the village that is built alongside the canal.  There is now an altar on the bridge in her memory.  We got off the bikes and walked around to take some photos. 




Sitting on the bridge were a few old women in their traditional silk pajamas with pointy straw hats.




  
We got back on the motorbike and followed our guide to the tomb of Emperor Tu Duc, who enjoyed the longest reign of any monarch of the Nguyen dynasty from 1848-1883.  It was actually an entire complex with a summer home, a pond, and several tombs for some of the emperor’s wives, as well as a mausoleum for him.  Our guide explained however, that no one knows where on the grounds the emperor was actually buried.  His body was hidden with treasures and the prisoners who dug the tunnel to where he was buried were killed.  Despite the tragic end to those who helped to build the place, it was a very beautiful and peaceful place.

















From the tomb of Tu Duc, our guide took us to the top of Vong Canh Hill from where there was a lovely view of the Perfume River.  It was also the location of an army post during the American War. 



Just down the hill, we made a quick stop to see some women making incense and straw hats.




Next on our motorbike tour was the Thien Mu Pagoda that sits at the edge of the Perfume River.  It has seven stories and is the tallest pagoda in Vietnam.  Hue was once the imperial capital and the Thien Mu Pagoda its unofficial symbol.





  
We crossed the river and rode towards the Citadel and the Forbidden City, modeled after the Forbidden City in Beijing.  Although now mostly rubble, due to bombings in the American War, that is painstakingly being rebuilt since it was named a UNESCO World Heritage Site, the Forbidden City was once the home of the Imperial Empire with a network of palaces, gates, and courtyards.














We ran into Christiane and Chris.  They were feeling better and decided to venture out for a little bit of tourism.  They were just finishing their visit so we agreed to meet them later for dinner.

We’d read glowing reviews for Nina’s Café on Trip Advisor.  It’s a small family restaurant on a side street that has become quite popular.  So popular, in fact, that when we arrived, all the tables were full.  Nina asked a few people to share a table so we could sit down, but we should have taken the cue that they were too busy because we ended up waiting literally about two hours for our meal.  It got to the point where we were all quite uncomfortable and wanted to leave but we were starving.  After some stomach rumbling and facial grimaces, the dishes started coming out one by one.  I was practically finished by the time Juan Pablo got his dish.  Needless to say, Nina’s Café didn’t live up to our expectations.

The following day, we took a boat ride with Christiane and Chris.  We had a bit of a slow start, and the place where Chris and I went to buy sandwiches took forever, so we only had time to visit one temple and the pagoda along the river.  The boat ride was just what we all needed, some time to relax.














Upon our return, we had something to eat and then made a quick trip to a French bakery Sabrina had told us about to buy some pastries for the overnight bus ride to Hanoi. 

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