Monday, January 3, 2011

Australia - Melbourne II


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Melbourne – Últimos días

Después de levantarnos muy temprano, dos vuelos y ocho horas en el aeropuerto de Auckland, llegamos a Melbourne. Muy amablemente el Zopi fue por nosotros. Una vez en su casa, encontramos a Joey todavía despierta.

Mientras el Zopi nos preparaba unas quesadillitas (como se extrañan), les platicamos un poco de nuestro viaje por Nueva Zelanda, pero como ya era tarde, preferimos dejar el resto de la platica para mañana y nos fuimos a dormir.

Teníamos día y medio en Melbourne, y teníamos muchas cosas que hacer. Pero lo principal era pasarla con los amigos el mayor tiempo posible porque no sabemos cuando lo vamos a ver otra vez.

Mientras Joey y Andrés se iban a jugar a casa de un amigo de este ultimo, el Zopi, la Flaca, y yo nos fuimos a desayunar Pho (una sopa vietnami) en un restaurante vietnami del barrio de Footscray.

Durante el desayuno, hicimos el plan de irnos a la playa y luego hacer una carnita asada por la noche. Una cosa llevo a otra y no hicimos ni uno ni el otro, pero si nos echamos unas cervecitas con muy buena platica.

Una de las razones por las que se nos complico el día fue porque la Flaca y yo no teníamos donde dormir en Bali, nuestro primer destino en Asia, y nos íbamos al día siguiente. Pero después de varias llamadas y con el nivel de estrés un poco elevado, la Flaca encontró un hotel.

Como la playa y la carne asada no se habían logrado, decidimos irnos a cenar al barrio de San Kilda a un restaurante vegetariano. Este barrio es muy famoso porque hay mucha gente joven, la playa es una de las mas visitadas durante el verano, y la calle de Fitzroy esta llena de bares y restaurantes.

La mama de Joey se llevo Andrés a dormir en su casa para que nosotros pudiéramos salir, no sin que antes nos echáramos una sesión de fotos el con su cámara y yo con la mía. Al despedirnos de el, nos toco abrazo y beso. Los días que pasamos aquí con el han ayudado a que nos conozca y nos tenga confianza; claro que la Flaca se hizo su mejor amiga.


Nos arreglamos un poco y nos fuimos a cenar. El restaurante, Soul Mama, es muy rico. Nos echamos unas cervecitas, comimos, y platicamos de lo padre que seria que nos fueran a visitar en España en 2011 cuando vamos a pasar varios meses por ahí.

Por la mañana nos levantemos temprano para despedirnos de Zopi, que hoy si tenia que trabajar. Me siento triste porque no se cuando nos volvamos a ver; espero que no sean otros cinco años pero me siento muy afortunado de verlo y de compartir buenos momentos como en los viejos tiempos.

La Flaca y yo nos salimos al centro. Lo primero, irme a cortar el pelo con el señor que me recomendó el Zopi, justo debajo de la estación del metro. Un señor uruguayo muy amable y su esposa han tenido esa peluquería por muchos años y por 15 dólares, que en Australia es una ganga, me corto el pelo. La Flaca, mientras tanto, se fue al correo a mandar una caja con la mayoría de nuestra ropa de invierno; en Asia ya no necesitamos tantas cosas.

Con la Flaca de regreso y con el pelo mas corto, cogimos el tren a San Kilda para encontrarnos con Gavin y Danielle (nuestro otros amigos ingleses que conocimos en Cairns) que están de regreso en Melbourne por dos meses.

Con mucho gusto nos saludamos y nos fuimos a la calle Fitzroy y nos metimos a un restaurante de comida de Malasia. Nos platicaron el viaje de regreso a Melbourne y nosotros les platicamos de Nueva Zelanda. Ellos ya han estado en este ultimo y coincidimos en que es uno de los países mas bonitos, si no el mas bonito, en lo que se refiere a belleza a natural.

También nos platicamos de los planes para el futuro; ellos regresan a Inglaterra para Navidad, nosotros a seguir viajando. Nos despedimos con la intención y esperanza de volvernos a encontrar en el futuro.

Nos subimos otra vez al tren, esta vez con rumbo a nuestro ultimo encuentro; vamos a ver a Deidre y a conocer a su nuevo bebe, Arlo, que nació mientras estábamos en Nueva Zelanda. Cuando nos bajamos del tren en Footscray ya nos estaban esperando. Nos subimos al coche y conocimos a Arlo.


Arlo esta muy chiquito, pero muy bonito. Deidre nos platico el día del parto y como han sido las ultimas semanas desde que Arlo esta con ellos. Nosotros le platicamos de nuestro viaje por Nueva Zelanda y de los planes que teníamos en Bali. También intercambiamos las ultimas noticias de África.

Aunque queríamos estar mas tiempo con ellos, no pudimos ya que era hora de recoger mochilas e ir al aeropuerto. Despedirnos de Deidre fue triste, es una persona muy importante para mi y no se cuando nos volveremos a ver.

De vuelta en casa del Zopi, agarramos nuestras cosas y Joey nos hizo favor de dejarnos en el aeropuerto. Nos despedimos con la esperanza de vernos en Tailandia para el cumpleaños del Zopi.

Se acabo nuestro tiempo en Oceanía y empezamos Asia.


Melbourne – Our last days

After getting up very early, two flights and eight hours in the Auckland airport, we arrived to Melbourne. Zopi very kindly went to pick us up. Once we were in his house, we found Joey still awake.

While Zopi prepared some quesadillas for us (which we have missed), we told them a little about our trip through New Zealand, but since it was already late, we preferred to leave the rest of the conversation for tomorrow and we went to sleep.

We had a day and a half in Melbourne, and we had a lot of things to do. But the primary thing was to spend as much time as possible with our friends because we don’t know when we are going to see them again.

While Joey and Andres went for a play date at a friend’s house, el Zopi, la Flaca, and I went to have Pho (a Vietnamese soup) for breakfast in a Vietnamese restaurant in the Footscray neighborhood.

During breakfast, we made plans to go to the beach and later have a barbecue in the evening. One thing led to another and we didn’t end up doing either, but we did have some beers and great conversation.

One of the reasons while our day got complicated was because la Flaca and I didn’t have a place to sleep in Bali, our first destination in Asia, and we were leaving the next day. But after a few phone calls and the level of stress a bit elevated, la Flaca found a hotel.

Since the beach and barbecue didn’t happen, we decided to go out for dinner in the Saint Kilda neighborhood to a vegetarian restaurant. This neighborhood is famous because it has a lot of young people, the beach is one of the most visited in the summer, and Fitzroy Street is full of bars and restaurants.

Joey’s mom took Andres to sleep at her house so we could go out, but not before we had a photo shoot with his camera and mine. As we said goodbye, he gave us a hug and kiss. The days we had spent with him here helped him get to know us and build trust in us; of course la Flaca has become his best friend.


We got ready and went out for dinner. The restaurant, Soul Mama, is very good. We had some beers, ate, and talked about how cool it would be for them to go visit us in Spain in 2011 when we are going to spend several months there.

In the morning we got up early to say goodbye to Zopi, who had to work today. I’m sad because I don’t know when we are going to see him again; I hope it’s not another five years but I feel very fortunate to have seen him and share good moments like old times.

La Flaca and I headed downtown. First, I went to get my hair cut with the guy Zopi had recommended, just under the metro station. A man from Uruguay and his wife have had this barbershop for many years and for 15 dollars, which in Australia is a bargain, I got my hair cut. La Flaca, meanwhile, went to the post office to send a box with the majority of our winter clothes; in Asia we won’t need as many.

With la Flaca back and with my hair shorter, we got the train to Saint Kilda to meet up with Gavin and Danielle (our other English friends that we met in Cairns) who are back in Melbourne for the next two months.

We happily greeted each other and went to Fitzroy Street and went inside a Malaysian restaurant. They told us about their trip back to Melbourne and we told them about New Zealand. They have been before and we agreed that it is one of the most beautiful countries, if not the most beautiful, when referring to natural beauty.

We also talked about our future plans; they return to England for Christmas, we continue traveling. We said goodbye with the intention and hope to find each other again in the future.

We got on the train again, this time toward our last meeting; we’re going to see Deidre and meet her new baby, Arlo, who was born while we were in New Zealand. When we got off the train in Footscray she was waiting for us. We got in the car and met Arlo.


Arlo is very little, but very cute. Deidre told us about the day of his birth and the last few weeks Arlo has been with them. We told her about our trip through New Zealand and about the plans we had in Bali. We also exchanged the latest news from Africa.

Although we wanted to spend more time with them, we couldn’t since it was time to pick up our backpacks and go to the airport. Saying goodbye to Deidre was sad, she is a very important person to me and I don’t know when we’ll see her again.

Back at Zopi’s house, we grabbed our things and Joey was kind enough to take us to the airport. We said goodbye with the hope of seeing each other in Thailand for Zopi’s birthday.

Our time in Oceania had ended and now we start Asia.

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