Saturday, January 14, 2012

Vietnam - Tam Coc


(scroll down for English version)

Vietnam – Tam Coc y una Parada Sorpresa

Era un poco antes de las 5:00 am cuando llegamos a Hanoi procedentes de Sapa. Tomamos un taxi desde la estación de tren hasta el Hotel Little Hanoi, donde habíamos reservado un tour de un día a Tam Coc. Tam Coc, que significa "tres cuevas," es un lugar que se suele visitar en una pequeña lanchita por el río Ngo Dong a lo largo de los campos de arroz y cavidades de piedra caliza. Ha sido conocida como la Bahía de Halong en tierra. Se llama "tres cuevas" porque durante el recorrido en lancha, pasas a través de tres cuevas, la mayor de ellas es de 125 metros de largo con un techo de sólo 2 metros de altura sobre el agua.

Las puertas del hotel estaban cerradas pero el vigilante nos dejó entrar. Nuestra habitación no estaría lista hasta las 9:00 am, así que esperamos en el vestíbulo. No me sentía bien por lo que el vigilante nocturno me dio un poco de té y una baguette.

Un poco después de las 7:00 am, fueron capaces de cocinarnos unos huevos para el desayuno. El omelette estaba demasiado grasoso, así que saqué mi frasco de mantequilla de maní y comí la otra mitad de mi baguette. Cuando le pregunté acerca del tour que habíamos reservado, el vigilante, que era la única persona en servicio hasta las 8:00 am (cuando iban a recogernos), no  encontró ninguna nota relacionada con nuestra reserva. Yo tenía un email de confirmación de Kim, una de los recepcionistas, pero el vigilante parecía estar llamando a varias agencias de viajes en busca de espacio para el tour. Cuando Kim llegó a las 8:00 am, ella y el vigilante nocturno comenzaron a discutir nuestra situación en vietnamí. Ella me llamó y me explicó que alguien estaría aquí para recogernos en breve y que el costo del tour sería $19.00. Nuestra confirmación era por un tour de $25.oo que incluía un alquiler de bicicletas, por lo que estaba dudando si era el tour correcto. Ella me explicó que el cambio de precio se debía al hecho de que el almuerzo era un menú fijo, en lugar de un buffet. Confirmamos que podíamos pagar a nuestro regreso.

Poco después, una niña vino para llevarnos caminando hasta el autobús que nos llevaría a Tam Coc. Nos dejó afuera de una agencia de viajes. Mientras estábamos allí, uno de los tipos que nos habían quitado nuestros pasaportes en la bahía de Halong se detuvo en su moto. Trajo dos clientes a la oficina de la agencia. Juan Pablo entró a preguntar a la mujer de la agencia, si ese hombre tenía algo que ver con el tour en el que íbamos, o con esa agencia de viajes. Ella le dijo que no. Tan pronto como el hombre se fue, Juan Pablo comprobó que la mujer había comprendido lo que le había preguntado. Ella nos aseguro su respuesta. Todavía tenía un mal presentimiento.

Unos minutos más tarde, nuestro guía llegó y nos pidió que lo siguiéramos hasta el autobús. Dimos vuelta en la esquina y subimos al autobús. Cuando abordábamos, me di cuenta del nombre de la empresa: AZ Queen Travel. Me sonó familiar. Nos sentamos y le pregunté a Juan Pablo si era la misma compañía que nos llevó a la ciudad de Halong para abordar el barco hacia la bahía de Halong. El lo confirmó. Ambos nos sentimos muy disgustados. Consideramos bajarnos del autobús, pero decidimos quedarnos porque era nuestro último día en Hanoi, y nuestra única oportunidad para ver Tam Coc. Sabíamos, ahora, que no debíamos tener grandes expectativas del tour.

Al llegar a nuestra primera parada, ya eran las 11:30 am (llevábamos alrededor de una hora de retraso) por lo que nos apresuraron durante nuestra visita al templo.








Unos 20 minutos después, cuando llegó el momento para el paseo en bicicleta, nos dieron la bicicleta más antigua y oxidada que jamás he visto. De un autobús lleno de gente, Juan Pablo y yo éramos los únicos que habían optado por el paseo en bicicleta. Tal vez porque no era realmente nuestro tour? Se hizo muy evidente, porque el paseo en bicicleta habría sido $5 adicionales para todos los demás, para nosotros gratis, y nuestras bicicletas fueron "alquiladas" a un hombre dueño de un café/garaje.

No habíamos recorrido ni siquiera unos cien metros y mis pedales se atoraron. El guía cambio bicicletas conmigo y tuvo que volver para cambiarla por otra. El autobús continuó mientras nosotros paseábamos a través de las montañas y algunos pueblos entre los campos de arroz por unos 10-15 km. En el camino, pasamos frente a un restaurante muy bonito en un lago con varios autobuses estacionados afuera. En el tour que inicialmente habíamos reservado, se suponía que comeríamos antes del paseo en bicicleta. Creo que acabábamos de pasar el tour en el que debíamos haber estado.

Para cuando llegamos a donde estaba el resto de nuestro grupo, me estaba muriendo de hambre. El restaurante tenía un buffet en el comedor del frente, pero nos dirigieron a uno en la parte de atrás con un menú fijo, del que sólo comí tofu remojado y el arroz. Cuando salimos del restaurante, fuimos hasta el muelle para abordar los pequeños botes de remos.




Remamos a través de varias cuevas y luego hizo un giro en U para volver al muelle. No era tan verde como yo había esperado, debido a que el nivel del agua era tan alto, pero era un lugar hermoso y tranquilo.











La mujer que nos llevaba por el río trató de vendernos unos manteles bordados y camisetas, pero nos negamos y sólo le dimos una pequeña propina al final. No parecía muy contenta, pero también le habíamos comprado una bebida y sentimos que era suficiente.

Abordamos el autobús de regreso a Hanoi y llegamos de vuelta en el hotel alrededor de las 7:00 pm. Le dijimos a Kim que estábamos muy decepcionados con el tour, también le explicamos lo que nos había sucedido en la bahía de Halong. Ella admitió que se habían olvidado de reservar nuestros lugares en el tour original y nos reservó con el AZ de Queen Travel esa mañana, como último recurso. Le explicamos que hubiéramos preferido que nos dijera la verdad por la mañana. Estábamos dispuestos a pagar más por un viaje adecuado y que no queríamos dar más dinero a AZ Queen Travel.

Esa noche, nos subimos al tren hacia Vinh para coger después un autobús a Phonsavan en Laos. El tren debía llegar en Vinh a las 4:00 am con el fin de alcanzar el autobús a Phonsavan a las 6:00 am. Nos habían dicho que el autobús VIP solo salía ciertos días de la semana, así que estábamos cruzando los dedos nada saliera mal...

Sí, lo han adivinado, algo salió mal. En algún momento durante la noche, el tren se había detenido. Me desperté un par de veces y noté que estábamos detenidos. Justo antes de las 4:00 am, la alarma de Juan Pablo sonó y me di cuenta de que todavía estábamos detenidos. Le dije que llevábamos detenidos mucho tiempo así que se levantó a investigar. Al parecer, todavía estábamos a cientos de kilómetros de Vinh. Hubo un accidente con otro tren y un camión contenedor, por lo tanto el atrasó, ya que sólo hay una vía de tren del norte al sur de Vietnam. No había nada que hacer sino esperar. Volvimos a dormir y Chris y Juan Pablo pusieron las alarmas para revisar la situación de vez en cuando. En un momento nos despertó a todos la anciana en la cama de debajo de Juan Pablo que estaba gritando en su teléfono. Creo que estaba llamando a su familia para hacerles saber lo que estaba pasando, pero no tenía idea de lo fuerte que estaba hablando. Estaba tan enojada, me puse enfrente de ella y le dije, “Shoosh!” Vietnam no estaba sacando lo mejor de mí! Después me sentí avergonzada.

Después de despertar y volver a dormir varias veces, me levanté para tratar de averiguar dónde estábamos. Había luz del día, ya por un tiempo, y nos habíamos estado moviendo. Los chicos estaban dormidos pero creía que debíamos estar cerca y me estaba poniendo nerviosa porque no quería que perdiéramos nuestra parada. Unos minutos más tarde, llegamos a Vinh y yo desperté a todo el mundo. Nos apresuramos a bajar del tren a la lluvia. Eran las 9:00 am, así que definitivamente habíamos perdido el autobús de las 6:00 am. Todos estábamos temiendo estar atrapados aquí hasta que el siguiente autobús VIP saliera un par de días más tarde.

Decidimos ir a la estación de autobuses para averiguar cuales eran nuestras opciones, tal vez hoy había un autobús a otro lugar en Laos. Fuera de la estación de tren, Chris se encontró con Hai, el hombre al que le habíamos comprado los boletos de autobús. Él había venido a recogernos temprano y se enteró de la demora, por lo que regresó para ayudarnos a encontrar un hotel. Nos explicó que todos los autobuses que salen de Vinh ya se había ido. No teníamos más remedio que esperar hasta mañana. Nos metimos en un taxi y nos llevó a un hotel. Chris y Juan Pablo confirmaron nuestros boletos de autobús para el día siguiente. Como era de esperar, sólo había un autobús local que salía mañana, no había un autobús VIP. Bueno, el autobús de cebolla no2, allá vamos.



Vietnam – Tam Coc & A Surprise Pitstop

It was a little before 5:00 am when we arrived back in Hanoi from Sapa.  We took a taxi from the train station to the Little Hanoi Hotel where we had booked a day tour to Tam Coc.  Tam Coc, meaning “three caves,” is a place you typically visit by riding in a small boat down the Ngo Dong River along rice fields and limestone karsts.  It’s been referred to as Halong Bay on land.  It’s called “three caves” because during the boat ride, you go through three caves, the largest of which is 125 meters long with its ceiling only about 2 meters high above the water.

The doors of the hotel were closed but the night watchman let us in.  Our room wouldn’t be ready until about 9:00 am so we hung out in the lobby.  I didn’t feel well so the night watchman gave me some tea and a baguette. 

A little after 7:00 am, they were able to cook us some eggs for breakfast.  The omelette was too oily so I pulled out my stash of peanut butter and ate the other half of my baguette.  When I asked about the tour we’d booked, the watchman, who was the only person on duty until 8:00 am (when we were due to be picked up), didn’t seem to find any notes about our reservation.  I had an email confirmation from Kim, one of the receptionists, but the night watchman seemed to be calling several tour companies looking for space on another tour.  When Kim arrived at 8:00 am, she and the night watchman began discussing our situation in Vietnamese.  She called me over and explained that someone would be here to pick us up shortly and that the tour would be $19.00.  Our confirmation was for a $25.oo tour that included a bike rental so I was skeptical that we would be going on the right tour.  She explained that the price change was due to the fact that lunch was a set menu, rather than a buffet.  We confirmed that we could pay upon our return.

Shortly after, a girl came to walk us to the bus that would be taking us to Tam Coc.  She had us wait outside a travel agency down the street.  As we stood there, one of the guys who had taken our passports from the Halong Bay tour pulled up on his motorbike.  He brought two customers into the agency’s office.  Juan Pablo went inside to ask the woman inside the agency if this man had anything to do with the tour on which we were going or this travel agency.  She told him no.  As soon as the man left, Juan Pablo doubled checked that the woman understood what we had asked.  She reassured us.  I still had a sinking feeling.

A few minutes later, our guide arrived and asked us to follow him to the bus.  We walked around the corner and boarded the bus.  As we boarded, I took note of the company name: AZ Queen Travel.  It rang a bell in my mind.  We sat down and I asked Juan Pablo if it was the same company that took us to Halong City to board the boat on Halong Bay.  He confirmed.  We both felt disgusted.  We considered getting off the bus but decided to stay because it was our last day in Hanoi and our only chance at this point to see Tam Coc.  We knew now though not to have high expectations of the trip.

Upon arrival to the first stop, it was already 11:30 am (we were running about an hour late) so we were rushed through our visit to the temple. 








About 20 minutes later, when it was time for the bike ride, we were given the oldest, rustiest bikes I’ve ever seen.  Of a bus full of people, Juan Pablo and I were the only ones who had opted for the bike ride on the tour.  Perhaps because this wasn’t really our tour?  It became quite obvious because the bike ride would have been an additional $5 for everyone else and our bikes were “rented” from a local man’s café/garage. 

Not even a few hundred yards into the ride, my pedals got stuck.  The guide switched bikes with me and had to go back to exchange it for another.  The bus continued on as we rode through the mountains and some villages among the rice fields for about 10-15 km.  Along the way, we passed by a really nice looking restaurant on a lake with several buses parked outside.  On the tour we originally booked, we were due to eat lunch before the bike ride.  I think we had just passed the tour we were supposed to be on.

By the time we made it to where the rest of our group was, I was starving.  The restaurant had a buffet in the front room but we were directed to the back for a set menu, of which I only ate soggy tofu and rice.  When we left the restaurant, we proceeded to the dock to board small rowboats. 






A local woman paddled us down the river through the mountains and what would have been an area filled with rice fields.  The water level was so high, it looked like a series of lakes.

We rowed through several caves and then made a u-turn to go back to the dock.  It wasn’t as green as I had expected due to the fact that the water level was so high, but it was a beautiful and peaceful place. 











 The woman rowing us down the river tried selling us some embroidered table linens and t-shirts but we declined and just gave her a small tip at the end.  She didn’t seem very pleased but we had also bought her a drink and felt that was enough.

We boarded the bus back to Hanoi and were back at the hotel by about 7:00 pm.  We told Kim that we were very disappointed with the tour agency, explaining what had happened to us in Halong Bay as well.  She admitted that they had forgotten to reserve our spots on the original tour and booked us with AZ Queen Travel that morning as a last resort.  We explained to her that we would have preferred that she tell us the truth that morning.  We were willing to pay more for a proper tour and hadn’t wanted to give any more money to AZ Queen Travel.

That night, we got on the train to Vinh to later catch a bus to Phonsavan in Laos.  The train was due to arrive in Vinh at about 4:00 am in order for us to catch the bus to Phonsavan at 6:00 am.  We had been told the VIP bus only left on certain days of the week so we were crossing our fingers nothing would go wrong…

Yup, you guessed it, something went wrong.  At some point during the night, the train had stopped.  I woke up a few times and noticed we had stopped.  Just before 4:00 am, Juan Pablo’s alarm went off and I noticed we were still stopped.  I told him we’d been stopped for a while so he got up to investigate.  Apparently, we were still hundreds of kilometers away from Vinh.  There had been an accident with another train and a container truck; therefore, we were delayed because there is only one train track from North to South in Vietnam.  There was nothing we could do but wait.  We went back to sleep and both Chris and Juan Pablo set alarms to check in on the situation every once in a while.  At one point we were all awakened by the old woman in the bunk below Juan Pablo who was screaming into her phone.  I think she was just phoning her family to let them know what was going on but she had no concept of how loud her voice was.  I was so angry, I got in her face and shooshed her.  Vietnam was not bringing the best out of me!  I felt embarrassed later.

After waking up and going back to sleep several times, I got up to try to figure out where we were.  It had been light now for a while and we had been moving.  The boys were still asleep but I thought we must be close now and I was getting worried we’d miss our stop.  A few minutes later, we arrived to Vinh and I woke everyone up.  We hurried off the train into the rain.  It was 9:00 am so we’d definitely missed the 6:00 am bus.  We were all dreading being stuck here until the next VIP bus left a couple days later.

We decided to head to the bus station to find out what our options were; perhaps there was a bus to somewhere else in Laos today.  Outside the train station, Chris ran into Hai, the man we’d purchased our bus tickets from.  He had come to pick us up earlier and found out about the delay, so returned to help us find a hotel.   He explained that all the buses leaving Vinh had already left for the day.  We had no choice but to wait until tomorrow.  We got in a taxi and he took us to a hotel.  Chris and Juan Pablo confirmed our bus tickets for the following day.  As anticipated, there was only a local bus leaving tomorrow, not a VIP bus.  Well, onion bus #2, here we come.    

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